Determina la CNDH que Lydia Cacho fue torturada y que se violó su derecho a la libertad de expresión
México, 13 de marzo, 2009 (CEPET). La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 16/2009 a los gobernadores de Puebla y Quintana Roo para que investiguen a los policías que participaron en la detención de Lydia Cacho Ribeiro, en diciembre de 2005, por considerar que la periodista fue víctima de tortura y que se violaron sus garantías individuales.
El organismo también consideró que la detención de Cacho Ribeiro fue un medio indirecto para inhibir el ejercicio de la libre expresión, según señaló en un comunicado público.
En el análisis del caso, la CNDH detectó irregularidades administrativas ya que la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo permitió la detención de la periodista antes de que el agente del MP estatal recibiera el oficio de colaboración de la Procuraduría poblana que pidió su detención y traslado.
Lydia Cacho fue detenida el 16 de diciembre de 2005 por una denuncia presentada por el empresario Kamel Nacif por difamación y calumnia, luego de que la periodista lo vinculara a un caso de pederastia en el libro “Los demonios del Edén”.
Tras la difusión de una conversación telefónica en el que el empresario agradecía al gobernador de Puebla su apoyo para la captura de Cacho Ribeiro, el Congreso de la Unión solicitó la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Sin embargo, El 29 de noviembre de 2007 los ministros de la SCJN resolvieron que si bien se registraron irregularidades en la detención de Cacho Ribeiro en diciembre de 2005, no se acreditó una violación grave a sus garantías individuales ni existió una conspiración entre el gobernador de Puebla y el empresario Kamel Nacif.
La CNDH aclaró que la recomendación no busca “desacreditar a institución alguna ni constituyen afrenta o agravio” y se refiere “a cuestiones diversas de las que fueron analizadas por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el expediente 2/2006”.
El organismo solicitó al gobernador de Puebla que repare el daño causado a la periodista y que establezca acciones para prevenir la tortura, capacite a la policía judicial y a los servidores públicos para evitar hechos o pronunciamientos violatorios a los derechos humanos.
Los gobernadores cuentan con 15 días hábiles para determinar si aceptan la recomendación y un lapso similar para comprobar su cumplimiento.
domingo, 29 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario